Un programa cálido y basado en la evidencia que ayuda a los niños con autismo a desarrollar habilidades significativas para la vida, paso a paso.
ABA significa Análisis de la conducta aplicada — una terapia respaldada por investigaciones que utiliza la ciencia del aprendizaje para ayudar a los niños con trastorno del espectro autista (TEA) a desarrollar habilidades prácticas para la vida diaria.
En Guidepost ABA, nuestros analistas de comportamiento certificados (BCBA) diseñan un plan totalmente individualizado para cada niño. Nuestros terapeutas especializados trabajan individualmente con cada niño, utilizando refuerzo positivo, enseñanza estructurada y juego natural, para que cada sesión lo acerque más a sus objetivos.
""El ABA no se trata de cambiar la personalidad de tu hijo, sino de brindarle más herramientas para comunicarse, conectar y prosperar en el mundo que lo rodea.""
El ABA ayuda a los niños a desarrollar habilidades significativas en todas las áreas de la vida, al tiempo que reduce las conductas que interfieren con el aprendizaje y la seguridad.
Habilidades verbales y no verbales: hablar, gesticular, mantener contacto visual y comprender a los demás.
Respetar los turnos, iniciar conversaciones, jugar con otros compañeros y formar relaciones duraderas.
La imitación, la correspondencia, la categorización y el seguimiento de instrucciones son claves para el éxito en el aula.
Rutinas diarias como lavarse las manos, vestirse y aprender a ir al baño para fomentar la independencia en casa.
Sustituir las conductas inseguras por formas más seguras y eficaces de expresar las necesidades.
Los padres aprenden estrategias para reforzar las habilidades en casa, no solo en la sala de terapia.
Nuestros analistas de comportamiento certificados (BCBA) y terapeutas combinan dos métodos básicos de ABA, ambos respaldados por décadas de investigación, para adaptarlos a la forma en que su hijo aprende mejor.
Las habilidades se dividen en pasos pequeños y manejables. Cada ejercicio incluye una indicación, la respuesta del niño y refuerzo positivo. Ideal para introducir nuevas habilidades paso a paso.
El aprendizaje se produce a través del juego y de actividades que su hijo ya disfruta. Los terapeutas crean momentos de enseñanza en situaciones de la vida real, de modo que las habilidades se generalizan más allá del entorno terapéutico.
Los objetivos de cada niño son personalizados y se desarrollan junto con la familia. Aquí tienes algunos ejemplos de objetivos reales que tu hijo podría alcanzar:
Una de las preguntas más frecuentes que nos hacen las familias nuevas es: ¿qué sucede realmente durante una sesión? Aquí les ofrecemos una respuesta sincera.
No hace falta que se preparen. Llegamos sabiendo dónde está su hijo y en qué estamos trabajando; y si algo ocurrió esa mañana, avísennos en la puerta. Es de gran ayuda.
No entramos y vamos directo al grano. Si tu hijo está jugando con LEGO, nosotros también jugamos con LEGO. Esa conexión es la clave para ganarnos la confianza que hace que todo lo demás en la sesión funcione.
Los objetivos se integran en las actividades cotidianas: un refrigerio, un juego, un paseo al aire libre. A veces, los padres nos dicen que ni se dieron cuenta de cuándo empezó la "terapia". Sinceramente, ese es el objetivo.
Haremos una pausa para mostrarles lo que estamos haciendo y por qué; no a modo de conferencia, sino más bien como "esto es lo que ha funcionado, pruébenlo esta noche en la cena". Cuanto más informados estén, mayor será el progreso entre sesiones.
Avisamos a su hijo/a con antelación antes de terminar, porque las transiciones son algo que practicamos, no algo que les toma por sorpresa. Antes de irnos, le haremos un breve resumen de cómo transcurrió todo.
Tu analista de comportamiento certificado (BCBA) revisa periódicamente los datos de las sesiones y ajusta los objetivos según los resultados. Te mantendremos informado, no solo cuando haya algún problema, sino también cuando haya algo que celebrar.
Cada niño es diferente, y cada sesión lo refleja. Lo que no cambia es que siempre nos adaptamos al ritmo de tu hijo.
El ABA es la terapia más estudiada y más avalada para el autismo, reconocida por el Cirujano General de los Estados Unidos y la Asociación Americana de Psicología como una práctica basada en la evidencia.
