Introducción: Por qué es importante la detección temprana
Lo más importante que un padre puede hacer para apoyar a un hijo con autismo es reconocer las señales a tiempo y buscar una evaluación de inmediato. Diversos estudios demuestran que los niños que reciben terapia ABA y otros servicios de intervención temprana antes de los 5 años —y especialmente antes de los 3— logran avances significativamente mayores en comunicación, interacción social y habilidades adaptativas que aquellos que comienzan la terapia más tarde.
Sin embargo, la edad promedio de diagnóstico de autismo en Estados Unidos sigue siendo de alrededor de 4 años, a pesar de que es posible un diagnóstico fiable a partir de los 18 a 24 meses. Esta brecha entre la aparición de los primeros síntomas y el diagnóstico representa un tiempo perdido irrecuperable. Cuanto más sepan los padres sobre los primeros signos de autismo, mejor preparados estarán para actuar con rapidez.
Aviso importante: Los síntomas no constituyen un diagnóstico.
Antes de comenzar, es importante aclarar que los signos descritos en este artículo no constituyen una lista de verificación para el diagnóstico. El autismo solo puede ser diagnosticado por un profesional clínico cualificado —generalmente un pediatra del desarrollo, un psicólogo o un neurólogo— mediante herramientas de evaluación estandarizadas y su criterio clínico. La presencia de uno o más de los siguientes signos no significa que su hijo tenga autismo. Significa que su hijo debe ser evaluado.
Si te preocupa el desarrollo de tu hijo, confía en tu intuición y consulta con tu pediatra. Tú conoces a tu hijo mejor que nadie.
Señales de alerta en la infancia (de 0 a 12 meses)
- Algunos de los primeros signos de autismo pueden aparecer en el primer año de vida, aunque a menudo son sutiles y fáciles de pasar por alto:
- Contacto visual limitado o ausente entre los 3 y 6 meses.
- No sonríe ni muestra expresiones de alegría a los 6 meses.
- No responden a su nombre por 9 meses
- No balbucea ni emite sonidos de vaivén a los 12 meses.
- No señala, no saluda ni utiliza otros gestos a los 12 meses.
- Parece inusualmente pasivo o, por el contrario, inusualmente difícil de calmar.
- No muestra interés en los rostros ni en la interacción social.
- Es importante tener en cuenta que muchos de estos signos también se asocian con otras diferencias en el desarrollo, pérdida auditiva y otras afecciones. Una evaluación ayudará a esclarecer lo que está sucediendo.
Señales de alerta en la primera infancia (de 12 a 24 meses)
Es durante la primera infancia cuando los signos del autismo suelen hacerse más evidentes, sobre todo porque se espera que el desarrollo del lenguaje y las habilidades sociales se aceleren:
- Ni una sola palabra a los 16 meses
- No se permiten frases de dos palabras a los 24 meses.
- Cualquier pérdida de habilidades lingüísticas o sociales previamente adquiridas a cualquier edad es una señal de alerta particularmente importante.
- No apuntar a compartir interés en objetos o eventos (apuntar a una solicitud es diferente de apuntar a compartir).
- No seguir el punto de vista o la mirada de un padre
- Juego simbólico limitado (por ejemplo, dar de comer a una muñeca, fingir que un bloque es un coche).
- Apego inusual a objetos específicos
- Interés limitado en otros niños o dificultad para participar en juegos de ida y vuelta.
Señales de alerta en la etapa preescolar (de 2 a 5 años)
A medida que los niños ingresan al preescolar, las diferencias sociales y de comunicación a menudo se hacen más evidentes en entornos grupales:
- Dificultad para comprender o seguir las normas sociales (por ejemplo, respetar los turnos, interpretar las señales sociales).
- Prefiere jugar solo en lugar de con otros niños.
- Ecolalia: repetición de palabras, frases o líneas de videos, ya sea de forma inmediata o después de un retraso.
- Interés inusualmente intenso en temas u objetos específicos.
- Adherencia rígida a las rutinas y malestar significativo cuando cambian las rutinas.
- Reacciones sensoriales inusuales: sensibilidad extrema o falta de sensibilidad inusual a los sonidos, texturas, luz, gusto o dolor.
- Movimientos corporales repetitivos como aleteo de manos, balanceo o giros
- Dificultad para comprender las emociones de los demás o para expresar las suyas propias.
La diferencia entre un signo y un síntoma
Cabe destacar que muchas de las características asociadas al autismo —como la intensa concentración en intereses específicos, la preferencia por la rutina o la sensibilidad sensorial— no son problemáticas en sí mismas. Se vuelven clínicamente significativas cuando interfieren considerablemente en la capacidad del niño para aprender, comunicarse o participar en la vida diaria. El autismo se define no solo por la presencia de ciertas características, sino también por el grado en que estas afectan el funcionamiento.
Por eso es tan importante una evaluación integral realizada por un profesional clínico cualificado. Un especialista en diagnóstico analizará el desarrollo de su hijo en su totalidad, no solo una lista de síntomas.
Qué hacer si tiene alguna inquietud
Si reconoce alguno de los signos descritos anteriormente en su hijo, estos son los pasos que le recomendamos seguir:
- Hable con su pediatra en su próxima consulta de control de salud infantil o llame para programar una cita antes si le preocupa algo. Pregunte específicamente sobre la evaluación del desarrollo y la derivación para una evaluación.
- Solicita una evaluación del habla y el lenguaje. Los logopedas pueden evaluar las habilidades comunicativas e iniciar una intervención mientras esperas una evaluación formal de autismo.
- Comuníquese con su programa local de intervención temprana. En Texas, el programa de Intervención Temprana para la Infancia (ECI, por sus siglas en inglés) ofrece servicios para niños desde el nacimiento hasta los 2 años con retrasos en el desarrollo. Los servicios están disponibles independientemente del diagnóstico.
- Contacte con Guidepost ABA. Podemos ayudarle a comprender el proceso de evaluación y a analizar las opciones de intervención temprana disponibles.
No es necesario esperar un diagnóstico para buscar ayuda.
Una de las cosas más importantes que las familias deben saber es que no es necesario esperar un diagnóstico formal de autismo para comenzar a recibir apoyo. Los servicios de intervención temprana, que incluyen terapia del habla, terapia ocupacional y terapia ABA, pueden comenzar simplemente ante la aparición de problemas de desarrollo. Cuanto antes comience la intervención, mejores serán los resultados.
Conclusión: Confía en tus instintos.
Los padres suelen ser los primeros en notar que algo no anda bien en el desarrollo de su hijo. Si algo les parece extraño, confíen en su instinto y actúen. El reconocimiento temprano de los signos del autismo, seguido de una evaluación e intervención oportunas, puede marcar una gran diferencia en el desarrollo de su hijo.
En Guidepost ABA, estamos aquí para apoyar a las familias en cada etapa de este proceso, desde las primeras inquietudes hasta la terapia activa y más allá. Llámenos al 214-506-3237 o escríbanos a info@guidepostaba.com. Sin listas de espera. Sin demoras.
