

Si su hijo muestra retrasos en el habla, la interacción social, el contacto visual o comportamientos repetitivos, una evaluación puede brindar claridad y orientación.
El autismo a menudo se puede diagnosticar de forma fiable a partir de los 18 meses, aunque existen evaluaciones disponibles en diversas etapas del desarrollo.
El proceso suele incluir entrevistas, evaluaciones estandarizadas y observación. Los plazos varían, pero priorizamos la rapidez en la programación.
Muchos planes de seguro cubren las evaluaciones de autismo. Nuestro equipo verifica la cobertura y le guía durante todo el proceso.
Si a su hijo le diagnostican alguna afección, le proporcionaremos recomendaciones claras y le ayudaremos a iniciar los servicios de terapia lo antes posible.